Sanidades

I

Humanidad

Todo el mundo conoce la historia de Adán y Eva

Sabemos que Dios creó a Adán a su imagen y semejanza del polvo de la Tierra. 

También sabemos que, al ver que no era bueno que él existiera “solo” (sin una compañía adecuada para su desarrollo sobre la tierra), le creó otra igual a él.

Para que la persona humana tenga a otros humanos para compartir, servir y desarrollarse: multiplicase trabajar, comunicarse…

“Y el hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para Adán no se encontró una ayuda que fuera idónea para él. Entonces el Señor Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y este se durmió; y Dios tomó (una de sus costillasen hebreo *tomó del costado curvo la carne*, y cerró la carne en ese lugar.”

Génesis 2:20-21

El proceso hoy conocido como clonación (otro igual a).

“Y he aquí, cierto intérprete de la ley se levantó, y para ponerle a prueba dijo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? Respondiendo él, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Entonces Jesús le dijo: Has respondido correctamente; haz esto y vivirás. Pero queriendo él justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

Respondiendo Jesús, dijo: Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, los cuales después de despojarlo y de darle golpes, se fueron, dejándolo medio muerto. Por casualidad cierto sacerdote bajaba por aquel camino, y cuando lo vio, pasó por el otro lado del camino. Del mismo modo, también un levita, cuando llegó al lugar y lo vio, pasó por el otro lado del camino. Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó adonde él estaba; y cuando lo vio, tuvo compasión, y acercándose, le vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobre ellas; y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al mesonero, y dijo: «Cuídalo, y todo lo demás que gastes, cuando yo regrese te lo pagaré». ¿Cuál de estos tres piensas tú que demostró ser prójimo del que cayó en manos de los salteadores? Y él dijo: El que tuvo misericordia de él. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.”

Lucas 10:25-37

Sin embargo, hay una diferencia crucial entre la creación de estos dos seres. 

¿Puedes develar el misterio (algo revelado que estaba oculto), de qué los diferencia?

La formación del hombre

En el hebreo original hay una diferencia significativa entre Adán y Eva. 

El verbo que se usa para referirse a la creación de Adán es yatzar, יצר. 

Significa «Él moldeó», y es el mismo verbo que aplica para un alfarero que moldea vasijas de barro. 

El verbo yatzar es la palabra más usada en la creación divina, y aparece varias veces en el Génesis. 

“Entonces el Señor Dios formó (moldeó) al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.”

Génesis 2:7

“Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”

Génesis 1:27

Mujer: reconstrucción.

Por otro lado, para referirse a la creación de Eva se usa el verbo baná, בנה, que significa «Él construyó» (reconstruyó). 

Este es el único pasaje de la Biblia en el que «construir» quiere decir «crear». 

¿Por qué? 

El verbo baná, בנה, se relaciona con la palabra biná, בינה, que significa «inteligencia». 

¿Esto sugiere que Eva es inferior a Adán? 

¡Todo lo contrario! 

Desde el principio la mujer fue dotada con un sentido superior de la inteligencia. 

Esa inteligencia era la ayuda idónea para el varón, para que él no viviera para sí, porque si vive para sí está solo.

En términos actuales hablaríamos de Eva como una asesora, la ayuda idónea de Adán, por su sabiduría de servicio y trabajo.

“Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.”

Génesis 2:15

“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.”

Génesis 1:26-28

Le ordenó al varón administrar la creación y le dio a Eva como ayuda idónea para potenciar dicha administración, ambos con la misma capacidad de administrar.

“Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.”

Génesis 2:23

“Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: «No comeréis de ningún árbol del huerto»? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: «No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis». Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.”

Génesis 3:1-6

“Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces el Señor Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí. Y el Señor Dios dijo a la serpiente:

Por cuanto has hecho esto,

maldita serás más que todos los animales,

y más que todas las bestias del campo;

sobre tu vientre andarás,

y polvo comerás

todos los días de tu vida.

Y pondré enemistad

entre tú y la mujer,

y entre tu simiente y su simiente;

él te herirá en la cabeza,

y tú lo herirás en el calcañar.

A la mujer dijo:

En gran manera multiplicaré

tu dolor en el parto,

con dolor darás a luz los hijos;

y con todo, tu deseo será para tu marido,

y él tendrá dominio sobre ti.

Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: «No comerás de él»,

maldita será la tierra por tu causa;

con trabajo comerás de ella

todos los días de tu vida.

Espinos y abrojos te producirá,

y comerás de las plantas del campo.

Con el sudor de tu rostro

comerás el pan

hasta que vuelvas a la tierra,

porque de ella fuiste tomado;

pues polvo eres,

y al polvo volverás.”

Génesis 3:12-19

Conexión con el Mesías

El profeta Isaías escribió sobre el futuro Mesías y dijo que del tronco de Jesé brotaría un retoño: 

«Sobre él reposará el espíritu del Señor; el espíritu de sabiduría y de inteligencia (biná)» 

Isa. 11:2

“Pues el hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del hombre.”

1 Corintios 11:7

“Porque así como la mujer procede del hombre, también el hombre nace de la mujer; y todas las cosas proceden de Dios.” 

1 Corintios 11:12

“Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos es poder de Dios. 

Porque está escrito:

Destruiré la sabiduría de los sabios,

y el entendimiento de los inteligentes desecharé.

¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el polemista de este siglo? ¿No ha hecho Dios que la sabiduría de este mundo sea necedad? Porque ya que en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios por medio de su propia sabiduría, agradó a Dios, mediante la necedad de la predicación, salvar a los que creen. Porque en verdad los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres.

Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; para que nadie se jacte delante de Dios. Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.”

1 Corintios 1:18-31

“Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor. Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado.”

Mateo 23:11-12

“Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante Él y pidiéndole algo. Y Él le dijo: ¿Qué deseas? Ella le dijo: Ordena que en tu reino estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. Pero respondiendo Jesús, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber? Ellos le dijeron: Podemos. Él les dijo: Mi copa ciertamente beberéis, pero sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado por mi Padre. Al oír esto, los diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor, y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.”

Mateo 20:20-28

Nota aclaratoria: Todos los artículos son tomados de diferentes fuentes, las cuales son editadas y ajustadas por la corporación

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