“Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”
Romanos 8:35-37
La noción de “Amor verdadero” predomina en todas las culturas y generaciones.
Compramos tarjetas con mensajes poéticos, buscamos el regalo perfecto, planeamos citas con la ilusión de agradar a otras personas, no obstante, gran parte del tiempo, no nos sentimos amados.
Dolorosamente el pecado ha estropeado nuestra capacidad para procesar el amor, y menos aún el Amor del Señor.
Gracias a nuestro salvador Jesucristo, ¡¡¡ ha remediado este problema !!!, al liberarnos del poder del pecado y proveernos una naturaleza nueva, podemos entender, recibir y dar “Amor verdadero”.
“y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.”
Romanos 5:5
“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.”
1 Juan 4:8
“En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él.”
1 Juan 4:9
Características del Amor
· Incondicional
Tiene en cuenta, quienes somos “es personal”, de donde somos, no le afecta nuestros errores, lo que le interesa es podernos expresar su Amor.
· Absoluto
No oscila, ni varía, no se acaba, siempre procura lo mejor, incluyendo la disciplina.
Entender lo mucho que somos amados y aceptar el Amor del Señor hacia nosotros, nos libera, sana para poder empezar a sentir y expresar Amor.
“Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis».”
Mateo 25:40
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros.”
Juan 13:35
Muchos de nosotros cantamos y repetimos “yo tengo un amigo que me ama: Jesús”, pero ninguno de nosotros tiene un conocimiento de la altura, la profundidad y la anchura de este Amor y de esta amistad.
· Él se ha comprometido a amarlo y ser su amigo de por vida, mucho más allá de lo terrenal y temporal: Es eterno.
· Jamás le abandonará, ni defraudará, ni le mentirá.
· En todo tiempo está disponible, no se esconderá.
· Él renueva su Amor y misericordia cada mañana, es decir todos los días, todo el día, incluyendo la noche.
· Siempre nos escuchará y responderá.
“Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor.”
Salmos 34:15
“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal.”
1 Pedro 3:12
“Nadie tiene un amor mayor que este: que uno dé su vida por sus amigos.”
Juan 15:13
“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.”
Juan 14:18
“enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”
Mateo 28:20
“El hombre de muchos amigos se arruina,
pero hay amigo más unido que un hermano.”
Proverbios 18:24
“No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”
Juan 14:1-3
“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha. El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía, se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; pero cuando venga lo perfecto, lo incompleto se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”
1 Corintios 13



