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I

Cruz ¿símbolo de bendición?

“Su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado – crucificado es maldito de Dios), para que no contamines la tierra” (Deut. 21:23). Esta sentencia la inspiró por escrito el Espíritu Santo (Dios), autor de Las Escrituras (La Biblia).

Desde la antigüedad, la humanidad ha utilizado la muerte en cruz como castigo ante ciertos comportamientos que ponen en peligro la estabilidad del orden social (delitos, rebelión ante la autoridad civil, creencias o postulados científicos, entre otros). En el primer siglo de nuestra era, el Imperio Romano daba muerte de cruz o colgado de un madero a las personas que atentaban ante la autoridad del Emperador.

Entonces, “cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, gritaron, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: Tomadle vosotros, y crucificadle, porque yo no encuentro ningún delito en Él.  Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según esa ley Él debe morir, porque pretendió serel Hijo de Dios” (Juan 19:6-7).

“[…] Y Pilato dijo a los judíos: He aquí vuestro Rey. Entonces ellos gritaron: ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: ¿He de crucificar a vuestro Rey? Los principales sacerdotes respondieron: no tenemos más rey que el César.  Así que entonces le entregó a ellos para que fuera crucificado” (Juan 19:14-16).

De acuerdo con esto, Cristo cometió un delito que atentaba a la estabilidad de los judíos y del imperio romano, al decir que era Hijo de Dios, y además, rey de los judíos, por lo cual fue crucificado (él era un delincuente para ese momento histórico).

Pero Dios dice que no fueron ellos quienes determinaron esta muerte en cruz, fue el Padre Dios en su plan de salvación para cada ser humano. “Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazareno (era de la ciudad de Nazareth), […] a este, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimientode Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíosy le matasteis” (Hec. 2:22-23).

El Señor Jesucristo al morir en la cruz “nos redimió (pagó) de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero)” (Gal.3:13). Esta muerte era necesaria para pagar la deuda de pecado y liberar a cada persona que cree en Él de la maldición de Dios.

¡La cruz, sitio y señal de maldición!

Hablar con el Señor

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Matrícula curso de Exégesis y Hermenéutica Literaria

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